▷El cultivo de la sandía | Cuidados, plagas y enfermedades

El cultivo de la sandía: Cuidados, plagas y enfermedades

Antes de comenzar con la descripción de las distintas fases del cultivo de la sandía debemos tener en cuenta las características del mismo, si se trata de secano o de regadío, ya que los cuidados van a ser muy diferentes desde las labores previas a la siembre hasta la recolección del fruto.

Por otro parte, la sandía se cultiva indistintamente con estos dos sistemas, hasta tal punto que en la mayoría de las zonas de cultivo se encuentra tanto en uno como en otro. Su elección está subordinada a la mano de obra disponible, fertilidad del terreno, altitud, climatología y, principalmente, a la presencia o no de agua, factores que influyen todos ellos sobre el cultivo y de los cuales algunos no se pueden variar.

Recordemos que el secano duplica anualmente lo sembrado en regadío.

Cultivo de la sandía ¿Cómo plantar sandía?

Para que aprendas a cultivar sandías, te proporcionaremos algunas sugerencias para que no solo te limites a plantarla en terrenos para la producción sino en casa y áreas urbanas.

Es una planta de clima cálido y exige durante todo su ciclo de cultivo temperaturas mínimas superiores a los 18ºC. Su cultivo implica técnicas parecidas a la del pepino, el calabacín, la berenjena, el melón y la auyama.

cultivo de la sandía

Temperatura

Primero se recomienda en zonas cuya temperatura oscile entre los 23 y 28 grados centígrados, ya que si es inferior o superior, su crecimiento no será óptimo y se dificultará su germinación.

El suelo

Se adapta a terrenos de diversa estructura, exige sustratos con alta capacidad hídrica relacionada con la necesidad de una continua disponibilidad de agua. Debe tener muchos nutrientes, por lo que tiene que estar constantemente fertilizado, húmedo, orgánico, con un equilibrio en ácidos, que posea la suficiente cantidad de potasio, calcio, fósforo y magnesio.

Si optas por un huerto o un vivero para cultivarla recuerda que no puede tener restos de fungicidas y plaguicidas químicos, tiene que estar libre de malas hierbas e insectos. También el terreno debe estar acolchado de polietileno o plástico negro.

Semillas

Las mismas, al momento de sembradas, deben colocarse a un metro de distancia en forma de hileras, pues cuando crece la planta requiere de un amplio espacio. De la misma manera, necesita luz y al momento de plantarlas se pueden cultivar directo en el terreno o en una superficie lisa, cóncava parecido al de un florero grande.

Es necesario abrir varios agujeros de 3 centímetros de profundidad y anexar de una a cuatro, luego se tapan con la misma arena.

Riego de la sandía

Es importante que el suelo se mantenga húmedo para que aflore la sandía, por lo que se debe mantener un buen sistema de riego ya sea a manta, por goteo o automático.

Si la sembramos sandías en el jardín mediante injertos, es necesario que por las primeras semanas se aplique de forma constante el agua sobre el cultivo. Evita mojar las hojas y que los tallos se rompan, pues le pueden salir hongos y bacterias.

Además, si hay mucho calor se riega dos veces al día, para que el fruto esté fuerte. Cuando crezca se reduce la cantidad de humedad en el suelo y si el lugar no es muy espacioso, sus tallos pueden convertirse en trepadores por la forma particular de crecimiento expansivo.

como cultivar la sandía

Labores

Cuando empiecen a nacer sus tallos y hojas es necesario cortar las secas, marchitas o enfermas de sus laterales y frontales. De la misma manera, sus flores deben polinizarse, para que madure el fruto.

La acción descrita anteriormente la realizan los insectos, pero como debe estar libre de cualquier agente que pueda dañar la siembra, se efectúa de forma manual o artificial.

Al principio se hace necesario la limpieza de hierbas y una moderada distribución de agua que debe cesar con la aparición de las flores.

Es útil nitrogenar un poco en caso de crecimiento lento. Para aumentar la producción se puede pinzar el brote principal a una altura de cuatro o cinco hojas después del primer fruto, cuando éste es grueso como una nuez.

Manual del cultivo de la sandía

En este vídeo, sobre cómo cultivar la sandía, el espectador puede observar las principales etapas del cultivo de la sandía. La sandía también es conocida como: - melón de agua, paitilla,...

Abonos

Este es otro elemento importante, ya que permite la fertilidad del suelo y se emplea el orgánico (natural –animal o vegetal–) o inorgánico, los cuales deben contener fósforo, potasio y nitrógeno.

La sandía precisa de todos los elementos que deben estar presentes en cantidades equilibradas para favorecer la obtención de excelentes calidades; si utilizamos estiércol conviene localizarlo en los lugares en que se vaya a efectuar la siembra o el transplante.

Transplante

La raíz es sensible a la rotura, por lo tanto sólo manteniendo intacto el capellón es posible trasladar las plantillas de lugar. En un hoyo, después de 40 adías de la siembra, a una distancia de 1 x 2 metros se colocan las pequeñas plantas evitando hundir excesivamente el nuevo que sobresale de la raíz.

Recolección y poda de la sandía ¿Cuando se recogen?

Es difícil conocer el estado de maduración óptimo: una cierta espinosidad del pedúnculo, un cierto sonido cuando el fruto se golpea con los nudillos indica que ha llegado el momento de la cosecha. Conviene no anticiparse a esta recolección, es mejor un fruto muy madura que verde.

Empleo de Fungicidas y Pesticidas

Aunque no es recomendable usar elementos químicos para eliminar las plagas en las cosechas, pues pueden ocasionar enfermedades al ser humano, son necesarios para combatir bacterias, parásitos y animales rastreros que dañan el cultivo.

Plagas y enfermedades más comunes de la sandía

Aproximadamente el 20 por ciento de la producción de sandía se pierde como consecuencia del ataque de insectos y enfermedades a pesar de ser la sandía un cultivo bastante resistente a estos daños comparado con la mayoría de las hortalizas.

plagas y enfermedades de la sandía

Esto pone de manifiesto la necesidad de llevar a cabo los tratamientos pertinentes con objeto de paliar en lo posible dichas pérdidas. Entre las enfermedades y plagas que afectan el cultivo de la sandía, te nombramos las más comunes y los métodos más comunes para combatirlos.

  • Pulgones: Insectos que aparecen en primavera y otoño, viven por la parte de atrás de las hojas en forma de colonias. Sus picaduras paralizan el crecimiento de la planta y las deforma. Para evitar su proliferación se utilizan productos químicos compuestos de Pirimicarb, Acefato, Alfacipermetrin, Bufentrin, Etiofencarb, Proposur o Carbosulfan. También está un control biológico que son las llamadas “Mariquitas” o coleópteros, las crisopas, spirtidos y cecidomidos. La lucha directa contra los pulgones se hace con insecticidas fosforados y clorados. Algunos productos fosforados tienen propiedades sistémicas.
  • Mosca Blanca: Es muy común en los viveros y durante el ciclo vegetativo. Sus larvas expulsan una sustancia azucarada, que contamina las células de la planta, origina hongos en los tallos, hojas y flor. Además genera virus que afectan al ser humano. Este tipo de plaga, se aleja cuando se colocan mallas en torno al cultivo. Por otra parte se recomienda la aplicación de Bifentrín, Endosulfán, Imidacloprid, Buprofezín, Flucitrinato, Lambda Cihalotrín, Fenitrotión, Fenpropatrín, Metil Pirimifos, entre otros. También, la avispa Encarsia Formosa puede eliminarla.
  • Trips: Conocida por el nombre científico Frunkliniella Occidentalis, produce necrosis foliares, ocasionan el color gris y puntos negros en las hojas y frutos. Igualmente se combate mediante productos químicos y ácaros como Titoseidos: Amblyseius Cucumeris y Amblyseius Barkeri.
  • Minadora de hojas: Se denomina “submarino” pues crea larvas en las hojas; para prevenir su aparición, se tienen que extraer los frutos afectados y se aplican las mismas técnicas de prevención anteriormente mencionadas.
  • Orugas: Dañan hojas, frutos y corteza, para impedir que sus ataques dañen la planta, se aconseja la aplicación de algunas sustancias químicas, microorganismos y cuerpos microscópicos como el Bacillus Thuringiensis.
  • Araña Roja: Produce manchas amarillas en la planta, sus larvas ocasionan enfermedades al cultivo, porque afecta las células y la savia. En cuanto a las medidas para impedir su contagio son exactamente las mencionadas en las anteriores líneas y en relación a lo biológico se emplean Fitoseidos de la familia Phytoseiulus Persimilis y Amblyseius Californicus. Para combatir esta plaga se encuentran los acaricidas de síntesis orgánica que son eficaces contra los huevos y las larvas de araña.
  • Hongos y Virus: Son microorganismos parasitarios que afectan todo el sistema vegetativo de la sandía y crean enfermedades como la Ceniza u Oídio: ocasiona manchas blancas en las hojas y se convierte en polvoriento.
  • Vasculares: Origina el color amarillo y lo marchito. Se propaga por el agua, el viento y los injertos contaminados por la plaga nematodos.
  • Míldiu: Es la necrosis de la planta, es decir, empieza con el cambio de color, después se secan, adquieren un tono bronceado y luego se pone oscura.
  • Gomosidad en el tallo: Se humedece el tallo y pierde su dureza.
  • Cosecha: Una vez que se haya determinado la madurez del fruto se procede a su recolección, el cual se hace muy temprano para prevenir daños por el sol. Igualmente, esta siembra no debería repetirse en el mismo terreno sino después de un período, lo cual facilitaría  que se realicen otro tipo de cultivos.
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